A pesar de los infortunios... y de lo que la vida nos depara... básicamente... siempre he considerado que la vida es un regalo... en casi todas sus manifestaciones.
Así pues... cada café de las tardes de Alicante... también supone un regalo...
El regalo de poder mirar a la gente a la cara... mientras hablamos de BDSM...
El regalo de escuchar opiniones... a veces similares... a veces discordantes...
El regalo de las risas... de ojos que miran a los ojos...
Además... que haya quien sea capaz de emocionarte con un regalo... simplemente... por ser como eres... se convierte en sí mismo... en un regalo... de los que entran en la categoría de... especiales... de esos que se guardan en el corazón.
Y eso... también sucedió en el último café... en el que nos sorprendieron con unas tazas personalizadas... (la calidad es horrorosa... pero la fotografía no es lo mío... y la cámara es una patata)...
Por todo ello... GRACIAS... y os esperamos en el siguiente café... mismo sitio... misma hora... el próximo sábado 20 de octubre.
